Pasticceria Bar Romoli
Platos típicos que hemos valorado
Maritozzo con nata montada
Foodoso Score
787
Precio
€3.00
El relato de nuestra visita
Domingo por la mañana, Roma. Uno de esos lugares de los que te dicen "tienes que ir" desde hace meses y al final acabas yendo.
Bar Pasticceria Romoli es un bar romano clásico, sin adornos: adentro no hay mesas, afuera en la acera hay seis o siete, apretadas. Si vais en grupo, en fin, arreglárselas como podáis. Pero había gente de todas formas, mucha, con el ruido de los platillos yendo al lavavajillas y doble fila en el mostrador —una para el café, otra para los pasteles. Domingo por la mañana en Roma es así, y no se discute.
El maritozzo. Masa compacta pero esponjosa, bien hecha, nata no empalagosa. Muy bueno. ¿Entre los mejores de Roma? Sí, sin duda. Si es *el* mejor no lo sé, habría que recorrerlos todos, pero desde luego está ahí arriba.
La Gabriella en cambio —esta es la sorpresa. Es una danesa, la hay con canela y con chocolate. La nuestro la cogimos recién sacada del horno, y la diferencia se nota: crujiente, caliente, con la crema y las gotas de chocolate que se derriten juntas. Cosa golosa, punto.
Ah, y luego estaba lo salado. Lo digo porque vengo del norte y en Roma encontrar un desayuno salado decente antes de las diez es casi imposible. Aquí en cambio: pizzetas, sándwiches, rollitos. La pizzeta estaba buena. No es poco.
Nueve euros entre dos. Nueve euros.
¿Vuelvo? Sí, pero el domingo armáos de paciencia en el mostrador.
Fotos del local
Fotos de los platos
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