
Da Cesare al Casaletto
Platos típicos que hemos valorado
Otros platos tradicionales en el menú
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Fritos
Guarniciones
Pizzas
Postres
El relato de nuestra visita
Pasé por Cesare al Casaletto con mi mujer después de haberlo oído nombrar por media Italia. El aparcamiento es un poco incómodo, la entrada está justo en la calle, pero bueno.
Expectativas altas. ¿Demasiado altas? No.
Pedimos flores de calabacín y supplì para empezar. La fritura es de las que rompen: crujiente por fuera, nada de grasa, todo seco como tiene que ser. Los supplì de verdad buenos, esos hechos como se debe con ese hilo de mozzarella que te tira.
Luego amatriciana para mí, cacio e pepe para ella. ¿Debo decir una cosa? Están entre las mejores que he comido en Roma. Y en Roma la amatriciana no es broma, o sabes hacerla o te quedas en casa. Aquí la saben hacer. La cacio e pepe también, bien manteada, pepe que se nota.
El único pero ha sido el tiramisú. Bueno eh, no te digo que no. Solo que después de todo lo anterior esperas el gran finale y en cambio es... normal. Digamos que después de esos primeros platos cualquier postre lo tendría difícil.
Lo que más me ha sorprendido, sin embargo, es el menú. Había como diez platos que me hubiera gustado probar todos. Tuvimos que hacer elecciones dolorosas para no salir rodando por la puerta. Volveremos, eso está claro.
25 euros por persona. En Roma, por cómo se come aquí, es un precio más que honesto.
Vuelvo la próxima semana.
Fotos del local
Fotos de los platos
Fotos del menú
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