
Hosteria Grappolo D'Oro
Platos típicos que hemos valorado
Otros platos tradicionales en el menú
Primeros Platos
Postres
El relato de nuestra visita
Bueno, la Hosteria Grappolo D'Oro. Ubicación de ensueño, a dos pasos de Campo dei Fiori y piazza Navona, en las guías de Slow Food y Gambero Rosso, citada por la mejor carbonara y amatriciana de Roma. Sinceramente, esperábamos bastante.
El local es bonito, rústico con vigas vistas, pero afuera tienen esa cubierta de plástico que da bastante asco, bueno.
Antipasto misto: un poco de todo. La polpetta di bollito con salsa verde buena, el resto meh. Descripciones en el menú que prometían, pero al final nada del otro mundo.
Y aquí llega el punto débil. La carbonara, que según los rankings debería estar entre las mejores de Roma, para nosotros es un no. Demasiado seca, poca cremosidad, y sobre todo —y esto es grave— el pecorino no se sentía para nada. Cero. ¿Quizá por no asustar a los turistas? El guanciale, que además era de calidad, blandísimo, sin punto crujiente. Y la pimienta molida demasiado gruesa, casi molesta. Con toda esa cremita que faltaba, el guanciale estaba completamente desconectado de la pasta.
La amatriciana mejor, pero también aquí. Guancial blando también, tomate demasiado ácido y pecorino siempre con cuantagotas. Digamos que mejor que la carbonara, pero no de clasificación.
Ah, el tiramisú en cambio bueno. Forma de ladrillo, bien equilibrado entre dulce y amargo. Ese sí.
Pequeña molestia: tres euros por el pan, que era básico básico. Demasiado.
Al final 28 euros por persona por una experiencia de lo más corriente. El problema es que con esa ubicación, esas guías y esa fama, esperas otra cosa. Hay otros lugares en Roma menos renombrados que lo hacen mejor por menos. Decepcionados.
Fotos del local
Fotos de los platos
Fotos del menú
Nuestras Clasificaciones
Este restaurante aparece en las siguientes clasificaciones




















